BUENOS AIRES.- Adepa señaló ayer que la libertad de expresión está siendo "degradada" en la Argentina por quienes desde el poder "descalifican a los que piensan distinto, sean medios de comunicación o ciudadanos dispuestos a expresar su opinión sobre asuntos públicos" y solicitó a todas las partes "volver a las bases".

"Una cadena de intimidación procura instalarse cuando órganos del Estado encargados de verificar el cumplimiento de las reglas de la convivencia ciudadana, se emplean como herramientas implacables contra quien osa cuestionar algún punto del discurso oficial", ejemplificó la entidad que nuclea a los editores de diarios en su Informe semestral.

El texto, que fue leído en Córdoba en ocasión de la 50º Asamblea de Adepa por el titular de la Comisión de Libertad de Prensa e Información, Daniel Dessein, destacó: "desafortunadamente, no hay un solo motivo para señalar que haya mejorado el clima en el cual se desenvuelve el periodismo independiente".

En una descripción de las debilidades del sistema, Adepa describió al Poder Judicial como "permeable" al Ejecutivo, al Congreso como "anémico", a las provincias como "dependientes" y dijo que en ese cuadro, "lo que está en riesgo" son los "valores supremos" de la República. Además de criticar la "violencia verbal contra los manifestantes" destacó que, ante el cacerolazo del 13 de septiembre, el Gobierno tuvo una reacción "desafortunada", ya que "pretendió asociarlos con las dictaduras más oprobiosas y lo hizo después de que los medios de comunicación que le responden, prácticamente ignoraran aquel fenómeno ciudadano".

Sobre el financiamiento a los medios, Adepa criticó con dureza el "arbitrario y desmesurado empleo de fondos públicos, a través de la pauta publicitaria oficial" que "sigue alimentando una gigantesca maquinaria propagandística", a la que calificó como un "gigante bobo que subsidian todos los ciudadanos con sus impuestos".

"Sin partidos sólidos y sin un periodismo autónomo que pueda resistir las presiones del poder y subsistir sin aportes del Estado, el resultado es siempre una democracia desmedrada y puramente nominal", apuntó Adepa.

El reporte contabilizó además 161 ataques a periodistas o medios en el primer semestre de este año y señaló que "es una cifra superior a la computada para todo 2011". (DyN)